¿A dónde nos guía la muerte? La respuesta según el Dharma indio

Para muchos la muerte significa el final de todo, sin embargo, para otros es el comienzo de una nueva vida, el inicio de otra existencia, bien sea en este plano o en otro. ¿Qué crees tú? Conoce algunas de las concepciones de la muerte en las religiones tradicionales del subcontinente indio.

Barbara Pernia
Created by Barbara Pernia
On Nov 18, 2018
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Religiones dhármicas

Las religiones dhármicas son todas aquellas que nacen a partir del dharma indio, como el hinduismo, budismo, sijismo y jainismo. Estas religiones o estilos de vida, tienen raíces muy antiguas y están compuestas por tradiciones y prominentes creencias que guían a un camino de iluminación, a través de sucesivas vidas que no se interrumpen sino que están compuestas por ciclos de reencarnación o renacimiento.

Lo que significa que según la mitología, al morir, el alma del individuo pasa de un cuerpo a otro como parte de su evolución. Esto se conoce como samsara, una tradición filosófica que propone un ciclo de nacimiento, vida, muerte y encarnación, siendo tres factores fundamentales en el proceso; el dharma (acciones de bien), el karma (consecuencias de las acciones) y moksha (unión a lo divino/liberación).

En cada doctrina o religión, existe una creencia de su “propia forma” de reencarnación o renacimiento, de acuerdo a la concepción de evolución que los identifica. 

En su mayoría, las religiones y doctrinas filosóficas de origen indio tienen presente el dharma como la expresión de una ley religiosa que reúne la identidad etimológica de los reinos antiguos de la India.-

Hinduismo 

La creencia hinduista de reencarnación tiene sus bases en el karma, como un sistema de orden universal, el cual propone que cada acción realizada por el individuo implica un resultado en su futuro, y es fruto de una acción anterior, algo similar a los que es un ciclo. Al morir, la suma de los actos realizados es la semilla que guiará las condiciones de la próxima vida.

Es por esto que la muerte significa un intervalo entre las vidas, y las reencarnaciones se dan en función a la ley del karma, bien sea en una condición divina, animal o humana. A medida que este proceso continúa, la persona va adquiriendo un cuerpo renovado, hasta que logre alcanzar la liberación final conocido como “moksha”. Esta liberación espiritual significa también la liberación del karma, por lo que ya no es necesario más renacimientos sino que el espíritu pasa a otro plano, fuera del universo material, y finalmente se reúne con la Luz Divina de Brahma (divinidad absoluta). 

Durante su vida, el comportamiento del hindú deberá estar basado en el cumplimiento de los deberes propios y familiares (razón por la que existen las castas), así como el desarrollo de la conciencia, que se trabaja a través de las prácticas yóguicas, ascéticas, las buenas acciones y el ofrecimiento de rituales.

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Gracias a la reencarnación, los hinduistas no se aferran a la identidad, ya que la estadía terrenal es temporal.-

Existen destacadas interpretaciones de las escrituras sagradas de la mitología hindú en donde se explican las fases del interminable proceso de reencarnación. Todo inicia cuando el cuerpo físico muere, y su alma pasa a un “mundo astral” temporalmente para continuar con su viaje. Este mundo está compuesto por dos planos, el infierno (Nakara) y el cielo temporal (Suargá). Este último no supone la liberación espiritual como comúnmente se cree, ya que se trata solo de un paso temporal, en donde las almas “disfrutan” antes de volver a nacer. Lo mismo sucede con el infierno, en donde las almas pagan con castigos, como por ejemplo un hombre brahmán (casta superior) que haya cazado animales silvestres, sus extremidades serán cortadas una a una en este terreno. 

De acuerdo al karma, y antes de la transición, el alma de la persona deberá pagar las consecuencias de sus actos en alguno de estos dos escenarios. El dios Iama (dios de la muerte) es el encargado de juzgarlas. 

Budismo

El budismo no es considerado precisamente como una religión, sino más bien como una doctrina filosófica, guiando el comportamiento del individuo para alcanzar su liberación. Es por ello que no existe un concepto de Dios, sino el de un Buda, quien imparte las sabias enseñanzas atribuidas a sus prácticas. Es importante destacar que este movimiento nace a partir de las vivencias de Siddharta Gautama, quien según los historiadores pertenecía primeramente a la religión hindú, en la casta de los chatrias (nobles).

Existen diferentes nociones en cuanto a la posición de esta “religión” con respecto a lo que sucede después de la muerte. En algunos casos, la filosofía niega la posibilidad de reencarnación, pero reconocen el renacimiento. La base principal para desconocer la reencarnación es porque según el budismo no existe una entidad (alma o espíritu) en el individuo capaz de transcender de un cuerpo a otro luego de la muerte. A esta afirmación se le conoce como anatman (ausencia o insustancialidad de un alma). 

El budismo es una organización descentralizada, por lo que las interpretaciones de los textos sagrados o sermones de Buda Gautama han sido analizados con una creciente flexibilidad y enfoques.-

Sin embargo, las mismas bases del budismo afirman que cada individuo aparece en esta vida en función a las acciones que realizó uno anteriormente; es decir, sea esto producto del karma, la doctrina de causa y efecto, la razón del ser y estar del individuo. A esto se le conoce como renacimiento o continuidad entre individuos (yo soy tú y tú eres yo), sin que esto signifique la transmisión de ningún alma. 

Lo cierto es que el objetivo final de los budistas es alcanzar la liberación o nirvana, en donde se detiene el ciclo de renacimientos, a través de la meditación y la iluminación. No existe una definición exacta y explícita de lo que esto es para el budismo, ya que no puede ser explicado con palabras. Lo que se sabe de este “estado” es que es una vía de liberación definitiva del mundo tal y como se conoce. 

Sijismo

Esta religión nace a partir del conflicto que representó para el Gurú Nanak, la convivencia entre los hinduistas y los musulmanes. Para él, las diferencias presentadas entre ambas religiones (él nació en una familia hindú, pero se motivó por el islam), solo apartaban al ser humano en la búsqueda de Dios. 

En esta religión monoteísta, existe un Dios omnipotente y bueno, creador de todo. Bajo su voluntad, el hombre debe practicar la igualdad y aceptar su voluntad. Es por ello que en esta religión se desconocen las castas, la religión, el color de piel, etc. Adicionalmente, Dios no tiene un nombre en específico, porque es considerado como único y absoluto, y de ese modo no necesita ser personificado.  

El sijismo es monoteísta y tiene muchas influencias del hinduismo. De las religiones dhármicas es la más reciente ya que surgió durante los siglos XVI y XVII.-

Muchos de los fundamentos de los sijs están basados en el hinduismo. Tal sucede con la creencia en la reencarnación, afirmando que el alma pasa de un cuerpo a otro una vez que el individuo muere, y así sigue sucediendo por la eternidad hasta que se consigue la salvación de Dios. 

Jainismo 

Es una doctrina filosófica que no está basada en la adoración de un dios, sino más bien se basa en el estado del alma y la conciencia. De acuerdo al jainismo, el universo es una totalidad viviente, y todo posee un alma, desde el viento hasta los insectos.

De acuerdo al jainismo, el mundo también es eterno y carece de principio, además de creador. La existencia se basa en las leyes de la naturaleza y absolutamente todo merece respeto, ya que existe una perspectiva de igualdad entre todos los seres.

De igual manera, tiene fundamentos en el samsara, el karma y el moksha. Sin embargo, la variante principal de este movimiento religioso a diferencia del hinduismo, es que el karma es un material, de alguna manera imperceptible para los sentidos, y se comporta interactuando con los mismos (sentidos) en el individuo, lo que produce posteriormente las acciones y los pensamientos. 

Expertos aseguran que el karma se explica, según los jainistas, bajo un conjunto de leyes físicas.-

El proceso de reencarnación de los jainistas, de igual manera va evolucionando hasta que logran obtener “suficiente buen karma” para poder alcanzar el nirvana y así la liberación definitiva (moksha). Según sus textos sagrados, en este último paso, el ser pasa a convertirse en un tirthankara (evento cósmico), producto de todas las muertes y reencarnaciones. .
 
Por: Bárbara Pernía | @barbcueto | Culturizando
 
Con información de: Parque del Recuerdo | Wikipedia | Plus es más