¿Sabes la grotesca historia detrás de los cadáveres del Titanic?

El Titanic para su época fue el barco más majestuoso que había visto toda la humanidad, su hundimiento fue un trágico suceso que sin duda marcó un hito en nuestra historia, pero... ¿sabes qué pasó con todos los cadáveres que dejó esta tragedia?

Cuando nos referimos al Titanic, es inevitable no pensar en lo fantástico que este fue, pero a su vez también pasa por nuestra mente el terrible momento de su hundimiento, en la noche del 14 a la madrugada del 15 de abril de 1912.

En este accidente, en el cual el gran Titanic chocó contra un iceberg y provocó su hundimiento, se llevó consigo a la muerte a más de la mitad de sus pasarejos y toda la tripulación.

El impacto de este acontecimiento fue tal que solo fue cuestión de tiempo para que la terrible noticia recorriera todo el mundo y cada uno de los medios de comunicación de la época llenara sus páginas con esta información.

Sin embargo, hay algo bastante importante y que muchos investigadores e interesados sobre lo ocurrido ese inolvidable día con el transatlántico dejaron pasar por alto... ¿qué sucedió con los cientos de cadáveres que arrojó este atroz accidente?

El mar se había teñido de cadáveres humanos...

Luego de la colisión, pasaron algunos días para que se declarara el hundimiento total de esta gigantesca obra maestra. Cuando todo había terminado, un grupo de marineros tuvo que abrirse paso entre los escombros que había dejado el incidente, y ver uno de los espectáculos más demoledores y aterradores que un ser humano podría presenciar...

Decenas, cientos y cientos de cuerpos que hacían crujir la proa de los barcos de recogida de forma siniestra. Prácticamente todos de tercera clase, inmigrantes y personal del barco.

Todo esto ocurrió en la mitad del océano, así que como era de esperarse todos ellos se encontraban completamente azules y con todos violeta, con los rostros hinchados e irreconocibles por el agua y sus bacterias, los ojos bien abiertos y el cabello completamente congelado.

La historia oficial cuenta que los marineros cogieron los cuerpos y posteriormente los enterraron. Pero esto, en realidad no fue así...

Exactamente y para ser precisos, fueron 1497 personas las que murieron debido al hundimiento del Titanic y de ellos, según cuentan, pudieron encontrar solamente 328 cuerpos, de los cuáles de los cuales además 119 fueron arrojados de nuevo al mar ya que eran completamente irreconocibles.

De estos, solo 59 fueron trasladados a tierra y reclamados por familiares. Hasta aquí parece ser que la empresa naútica White Star Line hizo todo lo que pudo por rescatar la dignidad de sus pasajeros fallecidos.

Recientemente se ha descubierto que no hay nada más lejos de la realidad. El Daily Mail, más de un siglo después, ha publicado un artículo en el que se muestra una serie de telegramas los cuales confirman que Mackay-Bennett, quien guiaba la expedición de recogida de cadáveres del Titanic, seleccionaba a los pasajeros según sus pertenencias y el dinero que poseían.

Del mismo modo, Bennett se encargó de que que solamente recogerían aquellos cadáveres que fueran solicitados por sus familiares así como aquellos que fueran fácilmente reconocibles por sus pertenencias.

Para el día de hoy esta decisión es totalmente una barbaridad inaceptable e inhumana, pero por otro lado los especialistas piden que se haga un esfuerzo por ver este descubrimiento desde la perspectiva existente en esa época.

En aquel entonces la sociedad era profundamente clasista, así que la opción que tomaron de recuperar únicamente los cuerpos de los ricos no fue un acto de maldad, sino que se trataba de la opción que más ''lógica'' tenía en aquel momento ante esa situación tan desoladora.

Sin embargo, teniendo en cuenta la opinión de dichos especialistas sigue siendo difícil no mirar este hecho con tristeza, impotencia y cierta rabia, pensando además que los cadáveres de los familiares de los pasajeros de segunda y tercera clase podrían haber descansado en tierra, con sus seres queridos y sus difuntos, pero que se decidió deliberadamente abandonarlas a su suerte, bajo las heladas aguas del océano Atlántico.

Canción oficial de la película ''Titanic'' con imágenes ilustrativas de lo ocurrido en dicho incidente.

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