Melanie Klein, la psicoanalista autodidacta que quería entender a los niños

Una mujer rompió todos los patrones de la sociedad al dejar a su esposo y dedicarse a lo que verdaderamente la apasionaba: el psicoanálisis. Se enfocó en analizar los comportamientos infantiles y cómo estos afectan a los adultos. ¿Quién fue Melanie Klein? ¿Qué descubrió? Aquí te contamos todo.

Mary Villarroel Sneshko
Creado por Mary Villarroel Sneshko
Elegir Oct 13, 2017
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¿Quién fue Melanie Klein?

Melanie Klein (1882-1960) fue una psicoanalista autodidacta austríaca, que dedicó su vida al análisis de los niños. Fundó la escuela inglesa del psicoanálisis y sus aportes marcaron una era revolucionaria en el análisis psicológico infantil. Fue admirada por muchos médicos importantes de la época y se enfrentó directamente con la hija de Sigmund Freud, Ana, quien no estaba de acuerdo con sus teorías.

Una joven obligada a casarse en búsqueda de estabilidad

Nació en el seno de una familia judía clase media. Su padre era médico y desde niña sintió atracción por el mundo de la medicina y deseaba estudiarla, pero la vida tenía otros planes.

Melanie era la más joven de 4 hermanos. Su padre era su principal inspiración, no tenía una relación muy estrecha con su madre, quien al ser la hija menor, la dejaba al cuidado de sus hermanos. Todos se llevaban muy bien, pero su hermano favorito -Emmanuel- se convirtió en su confidente por el resto de su vida.

Lamentablemente, Klein vio morir a dos de sus hermanos, esto la traumatizó y la hizo batallar contra la depresión durante toda su vida

Con solo 21 años se casó por conveniencia con Arthur Klein, con quien tuvo 3 hijos. Su matrimonio no era feliz, no tenía nada en común con su esposo y lo hizo únicamente para sobrevivir económicamente a la muerte de su padre. 

La llegada del psicoanálisis a su vida

Klein estaba frustrada en un matrimonio arreglado, tuvo 3 hijos, pero lejos de ser feliz, estaba completamente desequilibrada emocional, social y sexualmente

Su vida dio un giro inesperado cuando descubrió el psicoanálisis, le encantó tanto que se sintió lo suficientemente poderosa como para dejar a su esposo y comenzar a estudiar. Leyó todos los libros que pudo y se enfocó en Sigmund Freud, el hombre que la inspiró desde la primera vez que leyó sus trabajos.

Pese a que no había estudiado, se dedicó a instruirse lo más que pudo. Asistía a clases de psiquiatría y psicología, la apasionaba tanto que comenzó a publicar sus propios trabajos y sorprendentemente: tenían éxito.

Su inicial motivación, fue el estudio de los niños, una rama del psicoanálisis de la que su mentor, Sigmund Freud había dejado a un lado, puesto que pensaba que los niños no se podían analizar propiamente porque sus rasgos no estaban completamente desarrollados. Sus mentes estaban muy “endebles” para formar una idea clara de lo que podía ser su subconsciente.

Klein aseguraba que sí era posible estudiar a los niños. 

¿Por qué analizar a los niños? La revolución de Klein

Klein quería analizar cómo es el proceso de pasar de una mente infantil –que busca satisfacer los deseos más básicos e inmediatos- a decisiones más maduras y pre-meditadas. Opinaba que el análisis de la niñez sería clave para prevenir errores, traumas y malos comportamientos en la adultez.

En su libro “El psicoanálisis de los niños” (1932) Klein describe lo difícil que es en realidad la situación emocional y física de la infancia, resaltando dos aspectos: la debilidad y que están completamente subordinados a las decisiones de los adultos. Explica que para los niños el mundo es extremadamente confuso al comienzo y que el proceso de choque con la realidad puede ser increíblemente traumático.

Klein lo ejemplifica con la forma en la que los bebés ven a sus madres, a través del proceso de amamantar:

Para un bebé, su madre no es una figura materna, sino un par de pechos que resultan calmantes. Vive entre dos extremos: tenerlos o no tenerlos.

Cuando los tiene cerca, está en calma porque tiene la certeza de que calmaran algún tipo de necesidad.

Cuando no están cerca, vive –lo que es parecido a un ataque de pánico- porque lo único que la criatura considera “su calma” parece haber desaparecido. 

Sus experiencias como madre y hermana menor, la ayudaron a convertirse en psicoanalista infanti.

¿En qué consiste básicamente su teoría?

¿Cómo se puede estudiar a los niños? de una forma muy simple: analizando la forma en la que jugaban con sus juguetes. Su método innovador la convirtió en “psicoanalista de niños” y ejerció su carrera en Berlín y Londres.

Su teoría asegura que los niños proyectan sus emociones y sus sentimientos de forma inconsciente a través del uso que le dan a los juguetes –desde muñecos hasta creyones-. 

Si bien no tienen las capacidades de expresar de forma clara sus sentimientos, al analizar sus estrategias para jugar y la relación que tienen con los objetos, se puede crear un perfil psicológico muy completo sobre el niño.

Klein no estudió en la universidad, pero utilizó su experiencia como madre de 3 y su vida familiar –tuvo 3 hermanos que murieron muy temprano-, para explicar el comportamiento de los niños y cómo influyen sus experiencias infantiles en la adultez. 

Si quieres leer su libro sobre psicoanálisis infantil, haz clic aquí.

Por Mary Villarroel Sneshko | @Vivodesorpresas | Culturizando
Con información de FeministVoices