Las cartas de amor de Napoleón Bonaparte y su loca, obsesiva y desenfrenada pasión por Josefina

El emperador de Francia se enamoró locamente de la más deseada del pueblo y la convirtió en su emperatriz. La belleza de su mujer lo volvía loco y en sus cartas plasmaba sus más íntimos sentimientos que -en algunos casos- caen en lo obsesivo. ¿Qué decían las cartas? ¿Que sentía Napoleón? ¿Josefina lo correspondía? Aquí te contamos todo.

"El amor verdadero nace de la admiración"

O al menos eso decía Platón. Napoleón se enamoró perdidamente de una mujer cuyos encantos, belleza e inteligencia cautivaban a todo el que la conocía. El estrambótico encanto de Josefine volvía loco de amor a Napoleón, pero también lo convertían en un monstruo celoso e inseguro.

O al menos eso decía Platón. Napoleón se enamoró perdidamente de una mujer cuyos encantos, belleza e inteligencia cautivaban a todo el que la conocía. El estrambótico encanto de Josefine volvía loco de amor a Napoleón, pero también lo convertían en un monstruo celoso e inseguro.

¿Amor u obsesión? Las inseguridades de Napoleón

Napoleón le escribía aproximadamente 3 cartas al día a Josefina, pero ella raramente respondía, esto lo enfurecía enormemente y le provocaba increíbles desequilibrios emocionales. Él nunca se sintió seguro de sus atractivos y dudaba de su esposa, por lo que el propósito central de la mayoría de sus cartas era verificar si todavía lo amaba y lo deseaba tanto como él a ella.

El emperador –quien estaba completamente obsesionado- era una montaña rusa de emociones y lo demostraba en sus escritos, que variaban de ser apasionadas cartas de amor a profundos insultos, cartas eróticas a lamentos casi suicidas. Dentro de un mismo escrito podía pasar de un sentimiento a otro con tan solo líneas de diferencia. 

En una de sus cartas escribió: "¿Ya me has olvidado? ¿O es que sabes que no hay mayor tormento que no recibir una carta de mi dulce amor?". El carácter tan necesitado de Bonaparte aburría a Josefina -quien lo amaba profundamente, pero estaba acostumbrada a pretendientes más maduros y más seguros de sí mismos-.

Su musa y su inspiración, Napoleón no podía vivir sin ella

Napoleón a Josefina
Napoleón a Josefina
Napoleón a Josefina say

Ni un solo día ha pasado sin amarte, ni una sola noche sin abrazarte en mis brazos, y ni una sola taza de té he tomado sin maldecir la gloria y la ambición que me mantienen alejado del alma de mi vida. En medio de mis ocupaciones, a la cabeza de las tropas, recorriendo los campos, mi adorable Josefina es la única en mi corazón, la que ocupa mi espíritu y atrapa mis pensamientos.

Napoleón a Josefina
Napoleón a Josefina
Napoleón a Josefina say

Hace unos días pensaba que te quería, pero desde la última vez que te vi siento que ese amor ha crecido unas mil veces más (...) Cuán feliz sería si yo pudiera asistirte mientras te desvistes. Te mando un beso en tu corazón y uno mucho más abajo, mucho más abajo.

Josefina estaba genuinamente encariñada con él, pero sus cartas parecían abrumarla. Si bien cuando estaban juntos, las muestras de amor no cesaban y ella se encargaba de satisfacer los deseos de su esposo, parecía no ser suficiente para saciar la sed que tenía Napoleón por su presencia. Logró hechizarlo en cuerpo y alma.

Desde que te dejé, he estado triste. Solamente soy feliz cuando estoy a tu lado. Deseo sin cesar tus besos, tus lágrimas, tus celos encantadores y los encantos de la incomparable Josefina, que mantiene brillante y viva la llama en mi corazón".
Desde que te dejé, he estado triste. Solamente soy feliz cuando estoy a tu lado. Deseo sin cesar tus besos, tus lágrimas, tus celos encantadores y los encantos de la incomparable Josefina, que mantiene brillante y viva la llama en mi corazón".
Napoleón Bonaparte a Josefine Bonaparte, Gran parte de su relación fue a distancia, por las labores políticas de Napoleón debía viajar mucho y Josefine se quedaba en Francia.
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Pero no todo era color de rosa, sus inseguridades atacaban y le enviaba cartas terribles

Napoleón a Josefina
Napoleón a Josefina
Napoleón a Josefina say

No te amo para nada, todo lo contrario, te detesto. Eres una sucia y egoísta cenicienta. Tú nunca me escribes, no amas a tu propio esposo, tú sabes el placer que le dan tus cartas y aun así no le escribes ni seis líneas. 

Napoleón a Josefina
Napoleón a Josefina
Napoleón a Josefina say

¿Qué hace madame todo el día? ¿Qué es tan importante que te deja sin tiempo para escribirle a tu devoto amado? ¿Acaso tienes un amor nuevo que tiraniza tus días y te retiene de darle atención a tu esposo? Cuídate Josefina, una de estas noches, las puertas se romperán y ahí estaré. 

Un amor tóxico y obsesivo

Josefine logró conquistar el corazón de Napoleón y se convirtió en su mejor amiga, su confidente, su asesora y finalmente su esposa. El emperador no estaba acostumbrado a las relaciones sentimentales, pese que su posición económica y social era la más alta de Francia, su aspecto físico lo hacía poco deseado por las mujeres.

Cuando Napoleón se dio cuenta de que una mujer tan despampanante como Josefine -que era la más codiciada de ese entonces- se fijó en él, se entregó en cuerpo y alma, pero su amor estaba mezclado con altos índices de inseguridad, celos y sufrimiento.

Adiós, mujer, tormento, felicidad, esperanza y alma de mi vida, a la que amo, a la que temo, que me inspira sentimientos tiernos que me atraen a la Naturaleza, y movimientos impetuosos tan volcánicos como el trueno".
Adiós, mujer, tormento, felicidad, esperanza y alma de mi vida, a la que amo, a la que temo, que me inspira sentimientos tiernos que me atraen a la Naturaleza, y movimientos impetuosos tan volcánicos como el trueno".
Napoleón Bonaparte a Josefine Bonaparte, Él confiaba tan poco en el amor que sentía Josefina, que en la mayoría de sus cartas hacía una despedida final, como si fuese la última vez que iban a leerse.
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¿Eran verdaderamente cartas de amor? 

Dentro de las más de 300 cartas que Napoleón escribió, hay algunas que son consideradas demostraciones únicas de amor pasional, puro y real, pero Andrew Robert, un historiador que se dedicó a estudiar detalladamente cada uno de los intercambios escritos y la relación amorosa entre ambas figuras, explica que en realidad no había nada romántico en la relación:

“La historia quiere hacernos creer que su relación era como la de Abelardo y Heloise, Romeo y Julieta, Elizabeth Taylor y Richar Burton ¡no tiene sentido!”.

Napoleon era acusado frecuentemente de ser un monstruo y un megalomaníaco –narcisista con delirios de grandeza-" explica Robert, quien asegura que el trasfondo de las cartas no está fundamentado en el amor, sino en la obsesión que sentía él por Josefina.

“No hay confianza, son cartas de un adolescente obsesionado que escribe tres veces al día completamente desequilibrado para saber si Josefina lo ama o no, si ella estaba siendo fiel o no, o si le parecía suficientemente atractivo", la insistencia y la inseguridad de Napoleón hizo que Josefina se cansara progresivamente de él y buscara distracción con otros amantes más experimentados y menos necesitados.

"Sus cartas muestran un amor de cachorrito –un amor con extrema necesidad de atención-“ Robert hizo el estudio para modificar la forma en la que la historia ve la relación entre ambos, dando a entender que no son un modelo a seguir.

¿Quieres leer más de sus cartas?

Napoleón le escribió a todas sus amantes, pero nunca tanto como a Josefina. Si quieres leer más de sus cartas, haz clic aquí.

Por Mary Villarroel Sneshko | @Vivodesorpresas | Culturizando
Con información de BusinessInsider | DailyMail

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