La razón por la que un pueblo de Nueva Zelanda quiere prohibir los gatos

Los gatos son uno de los animales domésticos más comunes en los hogares, sin embargo, para una isla en Nueva Zelanda, los gatos se han convertido en plagas.

Omaui, una isla ubicada al sur de Nueva Zelanda, pasa por una crisis ambiental causada por los gatos, que según las autoridades locales, están destruyendo la fauna del lugar.

La preocupación es tal, que un grupo de ambientalistas de la localidad ha presentado un "Plan de plagas", que consiste en monitorear los gatos de la zona y no permitir la reproducción y adopción de estos felinos.

Según Ali Meade, gerente de las Operaciones de Bioseguridad de Omaui, los gatos "entran a la selva, y cazan una cantidad considerable de aves nativas, insectos, reptiles y demás animales", lo que "genera un gran daño".

Dentro del plan propuesto para prohibir los gatos, se explica a aquellos residentes con gatos, que deberán castrarlos -o esterilizarlos-, registrarlos con las autoridades locales e insertarles un microchip para conocer su ubicación.

Además, en caso del fallecimiento del gato, estará terminantemente prohibido adoptar otro. Las medidas están apoyadas por John Collins, presidente de Ochaui Landcare Charitable Trust.

Los gatos han puesto en peligro a varias especies de Omaui.

Según Collins, la existencia de los animales nativos está peligrando debido a la caza de los gatos, de hecho, investigaciones locales han reportado el riesgo de extinción de varias especies.

"No odiamos a los gatos, solo queremos preservar la variedad de fauna en la zona", aseguró Collins al Otago Times.

La presentación formal del plan para plagas culminará el 23 de octubre, a partir de allí, se conocerá si las autoridades locales tendrán permiso para poner en marcha dicho plan.

Ya Nueva Zelanda ha estado actuando para eliminar todo tipo de plagas del país y mantener su fauna intacta, estipulando que para el 2050 estén libres de animales como ratas, zarigüeyas y armiños.

Esta medida no es nueva en el continente, Australia ya existen zonas libres de gatos en donde protegen con vallas eléctricas la invasión de estos felinos a áreas protegidas.

De hecho, en 2016 Australia aprobó una medida que causó el exterminio de 2 millones de gatos en estado de calle, debido al riesgo de extinción que tenía el perico nocturno nativo de ese país.

Por Juan Bacallado | @9jmbg9 | Culturizando
Con información de: CNN | Gizmodo