El lado racista de Albert Einstein, revelado en su diario

Genio, físico, científico y ¿racista? La traducción de un conjunto de diarios escritos por Einstein durante un viaje a parte de Asia ha revelado una cara desconocida del alemán, quien hizo varios comentarios racistas y xenófobos.

"Son sucios y obtusos"

Recientemente, el historiador y archivista Ze'ev Rosenkranz ha analizado un grupo de diarios personales que había escrito Einstein entre 1922 y 1923, cuando a lo largo de 6 meses visitó a países como Palestina, Sri Lanka, España, China y Japón.

Durante su paso por China, calificó a sus habitantes como “personas trabajadoras, sucias y obtusas”, además de reprocharlos por “no sentarse en bancos cuando comen, sino en cuclillas al igual que los europeos cuando defecan en un bosque”.

Einstein hizo muchos comentarios sobre los chinos, también agregó que “sería una pena que los chinos sustituyeran a las demás razas”, pues, según él “son una sociedad más autómata que personas” además la comparó con una “horda”.

Cabe destacar que Einstein solo visitó momentáneamente a China, específicamente Hong Kong y Shanghai. Así mismo, en su diario escribía principalmente impresiones personales y superficiales acerca de lo que veía.

"Plagas"

Sin embargo, los comentarios racistas de Einstein no fueron solamente a China. Cuando el físico alemán pasó por la ciudad portuaria de Egipto, Port Said, escribió que su gente parecían “escupidos del infierno”, cuando contaba cómo los “levantinos gritones de todos los colores, se abalanzan sobre nuestro barco”.

Cuando a Einstein le tocó volver a aquel puerto, describió a los habitantes con un término que según el traductor, tiene una semejanza a “plagas”.

Durante su viaje, ya en Sri Lanka, calificó a los pobladores de “intrusos, nativos y primitivos”, de la misma manera reclamó el uso de “carros de culí” (culí es el nombre dado a los trabajadores de los países de Oriente).

Japón, fue el único país del que Einstein no criticó severamente, al contrario, los llamó “humildes, decentes y atractivos”, y de hecho, le pareció que vivían en “lindas casitas”.

Daniel Kennefick, astrofísico y escritor de “Una enciclopedia de Einstein”, aseguró quedar “desconcertado” después de conocer estos comentarios personales del alemán. Sin embargo, opinó que Einstein sabía que la gente “lo tenía en un pedestal” y creían que “no tenía un mal pensamiento en su vida”.

Por su parte, el traductor de los diarios, Rosenkranz, dice que “la imagen pública es suele ser muy bidimensional, muy en blanco o negro”. Además, resalta que en esa época estas descripciones de Einstein eran algo común sobre los estereotipos que los occidentales tenían de los orientales.

Aunque Rosenkranz no justifica los comentarios de Einstein, pues había opiniones de ese tiempo más tolerantes. Igualmente señala que inclusive en la actualidad, hay lugares que aún odian y le tienen prejuicios a personas de otros países.

Por Juan Bacallado | @9jmbg9 | Culturizando
Con información de: CNN en español | Muy Interesante