Simonetta, la enamorada y musa de Botticelli

Botticelli inmortalizó en muchas de sus obras a su amada Simonetta, pero su amor no fue correspondido…

Sandro Botticelli plasmó en su pintura ‘El nacimiento de Venus’ a una mujer de increíble belleza que representaba la pureza de una diosa mitológica. La imagen de Venus fue inspirada en el amor imposible del artista, Simonetta Vespucci, una mujer de la nobleza que cautivó los corazones de muchos artistas y aristócratas.
 
Simonetta nació 28 de enero 1453, aunque el lugar de su nacimiento se desconoce, se cree que fue por Génova o Portovenere. 

Cuando la joven tenía 16 años se casó con Marco Vespucci. Él se había trasladado a Génova para estudiar en el Banco di San Giorgio, donde en 1469 conoció a Simonetta, enamorándose de ella desde el primer momento.
 
Al poco tiempo pidió la mano a su padre, quien accedió contento. La familia de Marco era una de las más importantes de la época en Italia, por lo que el matrimonio con Simonetta fue aceptado por todos.  

El matrimonio se celebró en Florencia, lugar donde también vivirían. Al poco tiempo ella fue aceptada en la corte florentina, ya que con su belleza y encantos no pasaba desapercibida.
 
Los hermanos Giuliano y Lorenzo de Médici estaban encantados con la llegada de Simonetta a la ciudad; incluso Guiliano mostró su gran admiración a ella en público al convertirla en la ‘reina de la belleza’ y en la musa de Florencia en uno de los eventos más importantes del lugar, conocido como “La Giostra”. 

Esto hizo que la conocieran aún más en la ciudad, sobre todo artistas y filósofos. Sandro Botticelli fue uno de los que cayó encantado con la belleza de Simonetta hasta su muerte.
 
La joven Vespucci posó para decenas de artistas que se lo pedían en la época renacentista. Pero quien sentía más admiración hacia ella era Sandro, quien la inmortalizó en muchas de sus obras.

Tristemente, con solo 23 años, Simonetta murió de tuberculosis el 26 de abril de 1476. Su esposo Marco se casó de nuevo al poco tiempo, pero uno de sus mayores admiradores no la pudo olvidar: nueve años después, Sandro terminó la obra ‘El nacimiento de Venus’ en el que aparecía el rosto de la joven en su mejor época.
 
Botticelli vivió 30 años sin Simonetta, pero su último deseo fue ser enterrado a los pies de la tumba de su amada en la Iglesia de Ognissanti en Florencia. 



Titi González Méndez | Culturizando
Con información de mujeresenlahistoria.com | abc.com