La historia de amor entre Perseo y Andrómeda, el joven que mató a Medusa

Una infancia llena de sufrimientos, transformó a Perseo en un joven fuerte y determinado. Gracias a sus talentos logró matar a Medusa y así conocer a la mujer que le daría sentido a su vida, Andrómeda. ¿Cómo mató a Medusa? ¿Cómo fue su historia de amor con Andrómeda? Aquí te contamos todo.

Mary Villarroel Sneshko
Creado por Mary Villarroel Sneshko
Elegir Sep 27, 2018
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¿Un niño maldito? Una lluvia de oro trajo al mundo a Perseo

La historia de Dánae es una de las más retratadas en la historia de la pintura. Una de las más reconocidas versiones, es la de Gustav Klimt, en la que se encuentra envuelta completamente en pequeños destellos de oro.

Zeus, el dios omnipotente, lograba todo lo que se proponía. En más de una ocasión, mujeres mortales atraparon su atención y utilizando sus encantos, las enamoró y las convirtió en sus amantes. Dánae no fue la excepción.

Hija de Acrisio, rey de Argos, Dánae había sido dotada con una belleza extraordinaria. Era una de las damiselas más deseadas del pueblo, pero escondía un secreto. Una hechicera del pueblo, anunció una terrible profecía: Si Dánae se convertía en madre, su primogénito mataría a Acrisio y ocuparía su lugar en el trono de Acro.

Preocupado por su destino, Acrisio decidió encerrarla eternamente en una cámara subterránea hecha con paredes de bronce. Llegar era casi imposible, estaba completamente aislada y protegida del contacto humano. Lo que Acrisio nunca se imaginó, era que un dios podía enamorarse de ella.

Zeus se enamoró ciegamente de Dánae antes de que su padre decidiera aislarla del mundo. Al enterarse de su encierro, se transformó en lluvia de oro, para así burlar la seguridad de la cámara subterránea y llegar hasta ella. De esa unión, entre un dios y una mortal, nació Perseo.

Un padrastro violento, lo retó a muerte

La belleza de Dánae conmovió a los pescadores, quienes decidieron ayudarla a ella y a su bebé.

La infancia de Perseo estuvo llena de tormentos. Su abuelo, Acrisio, al nacer lo encerró en un arca junto a su madre y la lanzó al mar. Por suerte, fueron descubiertos por un pescador que los ayudó, criando a Perseo como su hijo.

Vivieron en la isla de Serifos. Perseo creció y se convirtió en un joven valiente, fuerte, determinado y apuesto. Su madre, seguía siendo una de las damas más deseadas de la ciudad por lo que Polidectes, el rey de la isla, decidió pretenderla.
Obstinado de que Perseo acaparara toda la atención, decidió retarlo y enviarlo a luchar con las tres gorgonas. Le insinuó que no sería capaz de traerle una de sus cabezas. Perseo aceptó el reto y salió del pueblo en búsqueda de las gorgonas.

Solo podía matar a una, Medusa, pues era la única mortal. Tras recibir ayuda de Hermes, Atenea e incluso algunas ninfas, logró su cometido y le cortó la cabeza a Medusa, una monstruosa mujer con víboras en lugar de cabello, cuyos ojos tenían el poder de convertir a cualquier ser viviente en piedra.

La muerte de Medusa, lo llevó a conocer a su gran amor

Haber matado a Medusa se convirtió en su hazaña más grande. Desde entonces, su cabeza se convirtió en una de sus armas.

Orgulloso de su logro, se sentía cada vez más poderoso, pero estaba cansado. La lucha contra las gorgonas fue difícil, por lo que en medio del camino a casa, decidió pedirle hospitalidad a Atlas, pero este no se mostró muy dispuesto.

Ante los maltratos de Atlas, Perseo decidió mostrarle su poder y sacó la cabeza de Medusa. Atlas la miró fijamente y segundos después, se transformó en piedra. Todavía atónito por lo que había sucedido, escuchó unos sollozos a distancia. Después de algunos minutos, encontró a una hermosa joven atada a una piedra en forma de sacrificio.

Posando como una escultura, se encontraba Andrómeda, la joven hija del rey Cefeo y Casiopea. Su belleza era deslumbrante, Perseo se enamoró al instante. ¿Por qué estaba atada tan hermosa doncella? (En la foto: "Andrómeda" por Gustav Dore. 1869).

La venganza del dios Poseidón, le arrebataría a su gran amor

Un terrible monstruo marino asechaba la isla y aterrorizaba a todos los habitantes, por culpa del dios Poseidón. Casiopea –la madre de Andrómeda-, había asegurado que su belleza era superior a la de las hijas de Poseidón, las nereidas. Ofendido y humillado por la declaración, Poseidón envió al terrible monstruo a azotar las costas y solo se iría, si recibía un sacrificio humano.

Perseo tenía unas sandalias aladas que le habían dado unas ninfas que lo ayudaban a volar, una afilada hoz de acero que le regaló Hermes y un casco de Hades, que lo hacía invisible.

Pero no era cualquier sacrificio, la isla no sería libre del azote hasta que el rey ofreciese a su hija Andrómeda como víctima para el monstruo. Solo así el pueblo dejaría de sufrir. Obligado a actuar en pro de su pueblo, amarró a su hija a una roca y la dejó a la espera del monstruo.

Perseo al enterarse, prometió que si lo dejaban salvarla, él mismo mataría al monstruo. Una vez que apareció, lo engañó utilizando su sombra como señuelo y logró matar a la bestia. Andrómeda enseguida entregó su corazón a Perseo y comenzó una historia de amor, que duró toda la vida.

¿Qué sucedió con la maldición de Perseo?

Perseo era un joven inteligente, apuesto y muy respetado. Fue un político brillante y entregó su vida a Andrómeda.

El destino de Perseo se cumplió… después de casarse con su amor, viajó a Serifos para rescatar a su madre del rey Polidectes, quien había intentado violarla. Sacando la cabeza de Medusa, demostró su poder y lo convirtió en piedra.

Tiempo después, regresó a Argos, su tierra natal. En medio de unos juegos funerarios en Larisa, lanzó un disco que se desvió y le cayó directamente a su abuelo, Acrisio, quien murió instantáneamente.

Si bien se negó a ocupar el trono de su abuelo tras haberle quitado accidentalmente la vida, cambió el trono de Argos por el de Tirinto con un primo de su madre.

Vivió felizmente con su esposa Andrómeda y juntos al morir, se convirtieron en constelaciones. ¿Por qué constelaciones? Gracias a que en su nacimiento, Zeus se había convertido en una lluvia de oro, él junto a su amada, se transformaron en una lluvia de estrellas.

Por Mary Villarroel Sneshko | @Vivodesorpresas | Culturizando
Con información de "Diccionario de la Mitología Clásica". (1992) Editorial ESPASA.