De un accidente de laboratorio al primer viaje de LSD

Conoce cómo un accidente químico terminó en el primer viaje psicodélico de LSD.

Titi González
Creado por Titi González
Elegir Apr 14, 2018
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Albert Hofmann hizo una de sus creaciones más famosas por accidente. Un día se le ocurrió que su síntesis número 25 de dietilamida de ácido lisérgico (LSD-25) podría servir para tratar las jaquecas.

Su creación llevaba más de cinco años en el olvido y un día Hofmann, que trabajaba en los laboratorios farmacéuticos suizos Sandoz en Basilea, decidió comenzar a trabajar de nuevo en la idea.

Un pequeño descuido hizo que una pequeña cantidad de esta sustancia, que era elaborada con alcaloides encontrados en el centeno, entraran en contacto con su piel y provocaran lo que definió como "alucinaciones caleidoscópicas de extraordinaria plasticidad y viveza". Solo tres días más tarde de su experiencia, disolvió 250 microgramos en un vaso de agua y lo bebió.

Esta vez los efectos se multiplicaron exponencialmente, tanto así que llegó a convertirse en una experiencia insoportable. Por un momento, Hofmann pensó que moriría.

Pero al día siguiente se sintió con una vitalidad increíble, todo lo veía más brillante y sus sentidos eran capaces de percibir todo.

En 1947, el doctor Werner Stoll comenzó a estudiar las propiedades psicológicas del LSD. Pudo concretar que producía alteraciones de la percepción, alucinaciones y aceleración del pensamiento, no notó ningún efecto negativo.

Los alcohólicos, drogadictos, autistas, neuróticos y drogadictos tenían resultados positivos al utilizar la sustancia, esto llamó la atención del Pentágono y de la CIA que estaban sorprendidos de que el químico era 4.000 veces más potente que la mescalina que utilizaron los alemanes en la II Guerra Mundial.

La CIA probó utilizando el LSD para interrogar personas, pero las alucinaciones impedían obtener resultados reales.

Aunque Hoffman insistió en el potencial médico del LSD, en los años 60 la droga se popularizó entre los jóvenes para aprovechar sus efectos recreativos.

Con el tiempo, comenzaron a emerger historias de consumidores que desarrollaron daños psicológicos permanentes a raíz del abuso de la droga.

Por ello, muchos países prohibieron esta y otras drogas psicodélicas durante los años 70 y muchos laboratorios químicos dejaron de investigar con ella.

En el año 2008 se reanudó la investigación clínica sobre los efectos psicoterapeúticos del LSD. En la actualidad, se desarrollan dos investigaciones en este sentido, una en Suiza y otra en la Universidad de California, Estados Unidos.

La situación legal del LSD viene determinada por el Convenio de Viena de 1971, donde se la clasifica dentro de los psicotrópicos, junto con la fenciclidina, el MDMA, la anfetamina y la metanfetamina.

El Código Penal español, en su artículo 368, establece lo siguiente: El Tribunal Supremo utiliza una tabla elaborada por el Instituto Nacional de Toxicología el 18 de octubre de 2001 sobre las dosis medias de consumo diario. Según dicha tabla, un consumidor habitual suele adquirir para sí mismo la cantidad necesaria para cinco días, que en el caso de LSD es de 3 mg. Así que alguien que lleve una cantidad igual o inferior a la determinada no incurre en ningún delito.

Hofmman afirmó sentirse decepcionado de que el abuso casual del LSD eclipsara el potencial científico de la droga.



Titi González Méndez | Culturizando
Con información de bbc.com | elmundo.es