10 históricos momentos de las ceremonias del Oscar

Ya sean victorias históricas o errores garrafales, estos 10 momentos son algunos de los que nunca olvidaremos en los 90 años de historia de los Premios de la Academia.

1940: Hattie rompe las barreras

Parece increíble, pero en 1940 una ganadora del Oscar no merecía estar sentada con sus compañeros. Tal es el caso de Hattie McDaniel, la primera afroamericana en ganar el premio Oscar por su papel en la cinta "Lo que el viento se llevó". Aunque era todo un logro en su carrera, Hattie, por su color de piel, tuvo que sentarse en la parte de atrás del salón, el lugar reservado para las personas de color. Pasaría un tiempo hasta que otro afroamericano se alzara con el premio.

1963: Rivalidades escarchadas

La épica batalla entre Bette Davis y Joan Crawford siempre estará en el recuerdo de todos, pero más aún para los invitados de la gala de 1963 en la que Bette Davis estaba nominada por su película "¿Qué le pasó a Baby Jane? y Joan Crawford, su coestrella y rival de tabloides, no. Pero nada nunca detuvo a Crawford en su búsqueda de fama y gracias a una cuidadosa planeación, la estrella terminó riéndose al último momento cuando la ganadora en la categoría de Mejor Actriz, Anne Bancroft, no se encontraba para aceptar el premio y había dejado a cargo de la tarea a no otra que a Joan quien subió al escenario, dedicó unas palabras y se fue triunfante ante las miradas del mundo y de una muy, muy molesta Bette Davis.

1964: Un beso de aceptación

Un momento que volvió a agarrar impulso este año tras el discurso de Oprah en los Globos de Oro. En 1964, Sidney Poitier fue el nombre que salió de la boca de la actriz Anne Bancroft. La época ya era revolucionaria y el momento sirvió de impulso para los movimientos de igualdad racial. Aun así, el beso en la mejilla que la ganadora del Oscar le dio a Poitier se volvió controversial.

1972: El regreso de los grandes

Las persecuciones contra los sospechosos de actos de espionaje a favor de los soviéticos fue un problema que plagó los 60 y a la meca del cine. Uno de los afectados fue Charlie Chaplin, quien había sido ligado injustamente a estos actos y había sido deportado en los 50 tras su transformadora y ahora icónica carrera cinematográfica. Tras vivir todo ese tiempo en el continente que lo vio nacer, Europa, Chaplin recibió un Oscar Honorífico en 1972. El regreso del maestro a Estados Unidos es visto como una enorme disculpa al héroe de la gran pantalla. Y una oportunidad de oro para verlo llevar el sombrero y el bastón del personaje que lo hizo inmortal.

1973: Una oferta que puedo rechazar

Marlon Brando nunca fue un hombre sencillo y por supuesto que ganar el Oscar tan solo un año después del regreso de Chaplin por su papel en "El Padrino" no podía ser algo sencillo tampoco. Tras negarse a aceptarlo y faltar a la ceremonia, la persona que recogió el premio por él fue una nativa americana llamada Sacheen Littlefeather que en pocas palabras habló sobre el maltrato y la mala representación que se le hacía pasar a su pueblo en la industria. Entre abucheos y aplausos se hizo historia.

1985: "Everybody loves Sally"

Sally Field es ahora una institución en el cine, apareciendo en decenas de películas como "Lincoln" y "Forrest Gump", pero en 1985 cuando la actriz ganó su segundo Oscar por "Places in the Heart", no pudo desaprovechar la oportunidad de dejar su huella en su discurso, tras, según lo reveló ella misma, un decepcionante primer intento cuando ganó en 1980. Lo que salió de su boca fue simplemente oro: "No puedo negar el hecho de que les agrado, en este momento, ¡les agrado!". Y así quedó para la historia.

1999: Saltando a la victoria

Escuchar tu nombre en la ceremonia te llena de una emoción indescriptible. Algunos lloran, otros sonríen y algunos, bueno, brincan... literalmente. En 1999, la belleza italiana Sophia Loren presentaba el premio a Mejor Actor y la alegría no se le pudo contener cuando anunció eufóricamente ¡Roberto! en alusión a Roberto Benigni por su papel en "La vida es bella". El actor no se contuvo y fue pasando por los respaldos de los asientos de sus amigos y compañeros hasta el escenario. No todos los días pasas por encima de Steven Spielberg, así que...

2003: El beso del actor de negro

Tras su histórica victoria el año anterior en la categoría de Mejor Actriz, Halle Berry presentó con orgullo el premio a Mejor Actor al año siguiente. Dos cosas pasaron: Adrien Brody ganó, logrando convertirse en el actor más joven hasta el día de hoy en llevarse este premio y Adrien Brody decidió darle un besucón no consentido a Halle Berry. El momento pasó a estar en todos los periódicos. Muchos se preguntaban si era mejor tomarlo como una broma o como un acto descarado. Estamos seguros que no volverá a pasar este año, por lo menos.

2014: Mi foto con Meryl

En la ceremonia uno de los tópicos que trae más aciertos y desaciertos son los presentadores de la ceremonia, pero nadie dudaba de Ellen DeGeneres quien en 2014 repetía su acto como conductora tras un gran momento en 2007. Y vaya que superó las expectativas cuando en medio del show y para animar a los presentes sacó un teléfono (no sabemos si la cuña era paga) y le pidió a varios actores que se juntaran, entre ellos Jennifer Lawrence, Brangelina, Lupita Nyong'o y la inigualable Meryl Streep. Cabe destacar que tanto "star power" (y quizás el hecho de que fue tomada por Bradley Cooper) hizo de la foto la más viral de Twitter con unas 37 millones de personas interactuando con la misma en redes.

2017: Siempre la dama de honor, nunca la novia

El año pasado fue el año de "La La Land" hasta que Bonnie y Clyde interrumpieron la fiesta con un tiro certero en el último premio de la noche. Una confusión con los sobres hizo que las leyendas Faye Dunaway y Warren Beatty leyeran que el ganador del premio a Mejor Película era "La La Land" cuando en realidad era "Moonlight". Lo que siguió fue una confusión para los anales de la historia en la que los equipos de ambas películas terminaron en el escenario algo confundidos. Ya Meryl se estaba aburriendo de ir a los premios, pero esto seguro prendió la llama.