¿Conoces el aterrador origen de la palabra ‘trabajo’?

Si eres de los que mientras más te involucras en un trabajo, sientes que se convierte más en una tortura que en un motivo de satisfacción, tal vez no estés tan equivocado como crees, ya que el origen de este mundialmente famoso término es un poco escalofriante y hasta tormentoso. ¿Te atreves a descubrirlo?

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Por mucho que tratemos de adaptarnos al mundo laboral, es instintivo pensar que el trabajo esclaviza y de hecho te resta tiempo para invertir en actividades que realmente te estimulen a desarrollar tus verdaderas aptitudes. Si eres de los que tiene ese concepto, tal vez estés conectado con quienes dieron vida a este curioso término, que en su momento también llegaron a usarlo como instrumento de dominación. He aquí la explicación.

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¿De dónde proviene?

De acuerdo a la Real Academia Española, tiene un desgarrador origen, ya que proviene del latín ‘tripaliāre’, que significa torturar, derivado del latín tardío ‘tripalĭum’ –tres palos-, que no es sino un instrumento de tortura compuesto de tres maderos.
 
Esto quiere decir, que si nos apegamos a la etimología de este vocablo, el ‘trabajo’ es una especie de tortura. ¿Interesante no?

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Un poco de historia

En la antigüedad, durante el Imperio romano, el ‘tripalĭum’ era una trampa con tres puntas o palos que se usaba para inmovilizar caballos, cerdos o bueyes, y así poder examinarlos o colocarles las herraduras; sin embargo, posteriormente se empleó para castigar esclavos.
 
En este período, se aplicaron diversos métodos de tortura para causar sufrimiento, suplicio y padecimiento a los reos y condenados, entre ellos, este que hemos mencionado, que se componía de tres estacas clavadas en el suelo, dos colocadas en forma de equis y una que las cruzaba verticalmente, donde era atado el condenado o ajusticiado. Tras atizarle fuertes golpes o latigazos, después se le prendía fuego.
 
Sin embargo, la relación entre ‘trabajo’ y ‘tripalĭum no es de pegar sino de sufrir, ya que cuando se inventó esta palabra, la mayoría de la población trabajaba en el campo realizando esfuerzo físico y eso los hacía sentir como si hubiesen sido apaleados.

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Evolución del término

De ‘tripalĭum’ surgieron, entonces, las palabras ‘trabajo’, ’travail’ –francés-, ‘travaglio’,–italiano-, y 'trabalho’ –portugués-.
 
En las lenguas germánicas y eslavas el origen de ‘trabajo’ tiene que ver con el sufrimiento; en alemán, ‘arbeit’ sugiere esfuerzo y sufrimiento; en inglés, ‘work’ viene del gótico ‘wrikan’, que implica persecución; y en eslavo, ‘rabota’ significa tarea forzada.
 
En la actualidad, este término se asocia más con laborar, tener una ocupación remunerada en una empresa o una institución, o ejercer determinada profesión u oficio, aunque para muchos, a pesar de la supuesta comodidad del trabajo de oficina o freelance, sigue siendo un sinónimo de esclavitud o tortura.

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Lo que sí nos queda claro, es que aunque ya no hace referencia a castigo o sufrimiento físico, algunos empleos o tareas siguen esclavizando de alguna manera a los subordinados, que dedican la mayor parte de su tiempo al quehacer diario, y no al entretenimiento, esparcimiento, o disfrute de los pasatiempos e intereses propios del ser humano.
 
Ahora que conoces el tétrico origen de este término ¿eres de los que disfruta el trabajo o se siente preso de la rutina? Esperamos tus comentarios…
 
Escrito por: Carlos Román | @VeneTiger | Culturizando
Con información de: La Nación | Blogs 20 Minutos |Mi Carrera Laboral | RAE