¿Cómo eran los venenos en la antigüedad?

El veneno es una de las armas más letales y antiguas de nuestra historia. Aunque antes estas pócimas eran más rudimentarias y con ingredientes naturales, eso no impedía que fuesen las protagonistas de muchos asesinatos.

Antiguo Egipto

En Egipto los venenos de origen natural más comunes eran la cicuta y el acónito, y únicamente las personas de la alta sociedad eran quienes los utilizaban. Los faraones utilizaban a sus sirvientas para que probaran sus comidas y bebidas y así descartar cualquier veneno.

También, los egipcios lograron destilar y concentrar arsénico, antimonio y opio.

Una de las figuras más emblemáticas que fue envenenada en esa época fue Cleopatra, quien murió por el efecto inoculado de la picadura de una víbora áspid.

Antigua Roma

En Roma, el veneno se utilizaba como una forma de asesinar a los enemigos, común entre los más poderosos para lograr el puesto de gobernante.

Así fue el caso de los emperadores Claudio, Domiciano, Caracalla y Heliogábalo, que fueron envenenados como parte de un plan conspirativo.

Utilizaban el arsénico y en este momento comenzaron a aparecer profesionales envenenadores como Locusta.

Antigua Grecia

Los griegos utilizaban sustancias venenosas como arma de ejecución.

La cicuta se convirtió en el veneno oficial del Estado; aquellos que habían sobrepasado los límites de la ley eran condenados a beber su jugo.

Renacimiento

En la Edad Media disminuyó el uso del veneno, pero en el Renacimiento surge un nuevo modo de acabar con los enemigos.

Los aristócratas utilizaban la cantarella para acabar con dinastías como los Médici, Casa de Orsini y Barbarigo.

Esta pócima se lograba al mezclar arsénico con vísceras de cerdo secas.


Titi González Méndez | Culturizando
Con información de listas.20minutos.es